La biomasa. Una fuente de energía renovable – eficiencia energética

El uso de la energía por los seres humanos siempre ha sido desmedido y este hecho ha provocado que se realicen investigaciones para reducir el impacto que ha tenido su utilización. Las energías alternativas se han presentado como una solución a la contaminación provocada por las grandes empresas industriales y por los individuos. Además de esto, se ha buscado crear conciencia sobre la eficiencia energética para que las personas aprovechen de una forma lógica y coherente los recursos energéticos. La contaminación ha provocado o por lo menos ha inducido a un cambio en el comportamiento habitual de las compañías. Actualmente ser responsable con el medio ambiente no solo es un requisito para mantener la imagen, sino también para atraer a nuevos clientes.

            En el mundo de las energías, la biomasa se presenta como una alternativa para denotar a una fuente de energía renovable, la cual utiliza a la materia orgánica como su principal fuente de origen.  Por lo general, el uso de la energía busca la eficiencia energética y por medio de la biomasa se puede lograr que las personas comprendan la importancia de que los recursos naturales se deben reutilizar para el propio consumo. Esta energía trabaja con las aguas residuales, lodos de depuradoras y los residuos sólidos urbanos. Los productos producidos por la biomasa se denominan biocombustibles y se pueden clasificar según su estado físico o para el fin por el cual son hechos. Esta energía renovable busca ser una solución para reducir la contaminación y buscar la eficiencia energética.

Tipos de biocombustibles y ventajas de la biomasa

            Existen dos razones, además de la eficiencia energética, por la cual se debe considerar seriamente el uso de la biomasa. La primera de ellas, es por la diversidad de productos que se pueden obtener y la segunda, porque se puede adaptar a los combustibles tradicionales. Es decir, a través de ciertos procesos se pueden obtener combustibles sólidos, líquidos o gaseosos que puedan cubrir las necesidades más básicas como transporte, cocina o materia prima para las empresas. Cada uno de estos procesos puede aportar a la eficiencia energética. La gama de biocombustibles producidos por la biomasa se pueden clasificar de la siguiente manera:

  • Biocombustibles sólidos: se constituyen principalmente por materia lignocelulósicas, la cual suele proceder del sector agrícola, forestal y de las industrias transformadoras de los residuos de esta naturaleza. Ejemplo de ellos son: la paja, las astillas, leña sin procesar,  carbón vegetal, olivos y frutales, huesos de aceituna, entre otros. Cada uno de ellos, funcionan como elementos para la fabricación de combustibles sólidos, reducción de la contaminación y para la eficiencia energética.
  • Biocombustibles líquidos: se trata de una serie de productos que son utilizados como combustibles de sustitución de los derivados del petróleo, los cuales suelen ser de origen biológico. Ejemplo de ellos son los alcoholes, biohidrocarburos, aceites vegetales y de pirolisis y todos aquellos derivados de estos.
  • Biocombustibles gaseosos: se originan al someter a la biomasa a altas temperaturas en ausencia del oxígeno en mayor o menor medida. Se puede obtener el gas gasógeno, el biogás y el hidrógeno. El primero, se utiliza con fines térmicos para producir energía mecánica o eléctrica. El segundo, se usa como una fuente generadora de electricidad y el tercero, sirve para la industria de transporte y hogar.

Cada uno de estos biocombustibles actúa como una nueva fuente para producir energías. Además de esto, la biomasa es una de las herramientas más efectivas para la eficiencia energética y la conservación del entorno.  Por otra parte, se podría decir que la combustión de la biomasa no produce óxidos debido a que el contenido de azufre es prácticamente nulo. Por otra parte, las emisiones de  los biocarburantes utilizados suelen ser menos tóxicos y contener menos cantidad de partículas sólidas.

Otra de las ventajas de los elementos de la biomasa, es que permite recuperar en las cenizas de la combustión, elementos que sirven  para los fertilizantes como el potasio y el fósforo. Además de eso, la esencia de este proceso es el aprovechamiento de los residuos en recursos que sirven para mejorar el medio ambiente y para contribuir a las actividades industriales que ayudan a evolucionar todas aquellas de los individuos. Disminuye la dependencia de los combustibles dañinos, favorece el crecimiento de la ruralidad, supone la creación de puestos de trabajo, favorece la investigación y el desarrollo tecnológico e incrementa la competitividad.

      Son muchos los avances que se han realizado en esta materia y es de esperar que se sigan realizando, ya que puede ser una opción a largo plazo para sustituir determinadas energías y a la vez contribuir al mejoramiento del ecosistema.

La biomasa como un fin energético

Para obtener energía y a la vez conseguir la eficiencia energética deseada, se puede recurrir a diversos elementos naturales. Como fuentes de la biomasa se pueden considerar las siguientes:

  • Biomasa natural: a pesar de que la leña ha sido utilizada tradicionalmente por el hombre para cocinar y calentarse, no es la biomasa más adecuada para el aprovechamiento energético en masa y para la eficiencia energética. Utilizar la madera de esta manera podría ser dañino para los ecosistemas. Sin embargo, se pueden aprovechar los residuos que sueltan los árboles, los restos de las podas o las partes muertas de los mismos.
  • Biomasa residual: se genera como consecuencia de cualquier proceso de biomasa. Suele ser una consecuencia de las explotaciones agrícolas, ganaderas o forestales. Una de sus principales ventajas es la descontaminación que se produce al utilizar cada residuos que pueda ser aprovechable para la producción de energía y para la eficiencia energética. Además de esto, las empresas pueden utilizar sus propios residuos para producir biomasa.
  • Excedente de las cosechas: otra de las fuentes para construir biomasa y hacer de la eficiencia energética un hecho, son los excedentes y la transformación de ciertos productos agrícolas  a biocarburantes.

Cultivos energéticos: se trabajan para que sean transformables en biocombustibles.  Un ejemplo de ello es la producción de la caña de azúcar y el maíz para transformarlo en bioetanol.  La producción agraria puede llegar a ser una fuente de energía y de eficiencia energética si se trabaja de esta forma.

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