El desarrollo de indicadores de consumo energético para el sector residencial – ahorro de luz eléctrica

Uno de los sectores donde más se consume energía es en el sector residencial. Actualmente las políticas implementadas sobre eficiencia energética buscan el ahorro de luz eléctrica como parte de un plan de acción. Para desarrollar indicadores de consumo de energía dentro del sector residencial, es necesario contar con información disponible y saber muy bien cuál es la situación energética del país en cuestión. Cuando la vivienda suele ser de un mismo tipo, el desglose entre distintos tipos de construcciones no debería ser una prioridad, pero si se trata de viviendas multifamiliares y unifamiliares si se les debe prestar atención, ya que el ahorro de luz eléctrica no es igual para ambos casos. Los hogares unifamiliares suelen consumir más energía que los apartamentos.

            Elaborar indicadores de calidad significa un avance para estructurar políticas eficientes a largo plazo y dentro de las mismas se debe contemplar el ahorro de luz eléctrica. La pirámide de indicadores para el sector industrial contempla en el primer nivel los indicadores sectoriales. En esta parte de la pirámide se toma en cuenta ciertos factores de forma general. A partir del segundo nivel se comienzan a desagregar cada uno de ellos y en el tercer nivel se encuentran los que toman en cuenta el uso final por tipo de equipamiento o fuente energética. Cada uno de ellos tiene un gran impacto dentro del sector y en el consumo final de energía.

Indicadores del primer nivel de la pirámide

            Cuando se trata del ahorro de luz eléctrica se debe hacer todo lo que sea necesario para cumplir con este objetivo, ya que se reduce un poco las emisiones de CO2 y los aparatos logran tener un tiempo de vida útil más prolongado. Los indicadores del primer nivel de la pirámide toma en cuenta el consumo residencial de energía per cápita, el consumo por vivienda ocupada y por superficie útil. Estos tres indicadores permiten verificar que usos finales tienen más impacto en los cambios del consumo energético.

            Para una vivienda, sea del tipo que sea, el ahorro de luz eléctrica es clave para reducir la facturación del mes. Sin embargo, algunos aparatos que se ubican dentro del hogar pueden consumir más energía que otros. El propósito del primer indicador es determinar cuál uso final puede haber crecido más rápidamente y servir como referencia para comparar con otros países. El segundo indicador tiene la intención de mostrar las tendencias en intensidad energética agregada y proporcionar datos y posibles conclusiones cuando se conocen ciertos elementos referidos a la vivienda. Por último, el tercer indicador de la primera parte de la pirámide tiene como fin monitorear el consumo energético residencial y ofrecer una visión útil de cual pueden haber sido las razones para el incremento del consumo energético, lo que puede ayudar con el ahorro de luz eléctrica.

Indicadores de segundo nivel de la pirámide

            Al igual que el primer nivel de la pirámide, también se considera el consumo final de energía aunque no el ahorro de luz eléctrica. Sin embargo, en esta segunda parte de la pirámide se produce una desagregación mucho más evidente y más específica. En esta fase se toma en cuenta la intensidad energética por uso final de la calefacción de locales. Sin embargo, este indicador se encuentra influenciado por el clima, el volumen de la edificación, la antigüedad de la construcción, el aislamiento térmico del edificio, la fuente de energía utilizada, entre otros. El propósito de este indicador es mostrar las tendencias de consumo para la calefacción de locales, por unidad de superficie, por vivienda ocupada y por unidad de superficie calefaccionada.

            La intensidad energética por uso final de enfriamiento de locales también se coloca como indicador en la segunda etapa de la pirámide. Se toma para la vivienda con aire acondicionado y para locales por unidad de superficie refrigerada. Para elaborar este indicador es necesario saber cuál es la superficie refrigerada y cuantas viviendas cuentan con aire acondicionado. Para el indicador de calentamiento de agua se necesita saber el consumo energético para el calentamiento de agua y la cantidad de viviendas ocupadas, más no el ahorro de energía eléctrica.

            Con respecto al indicador de la iluminación, se toma en cuenta el consumo energético para la iluminación de forma general y por vivienda ocupada. El objetivo de este indicador es representar la eficiencia energética en iluminación, mostrar las tendencias de este, entre otros. Con relación al indicador de la cocción o del uso final de la energía en la cocina, también se toman los elementos del indicador anterior pero tiene como fin revelar la eficiencia energética para cocción e indicar la tendencia sobre este aspecto. Por último se encuentra el indicador de los electrodomésticos cuyo objetivo es ofrecer  una visión de los cambios dentro del uso de energía en el sector residencial y mostrar las tendencias de uso.

Otros indicadores del sector residencial

            Existen diversos factores que pueden incidir en el consumo energético del sector residencial, así como en el ahorro de luz eléctrica. Sin embargo, existen otros indicadores además de los mencionados que pueden proporcionar información para la evaluación de factores macroeconómicos que pueden incidir en el consumo energético. Al igual que el resto es importante que sean revisados periódicamente para saber si se ha provocado una modificación en los mismos y cuál ha sido la tendencia. Uno de ellos es la cantidad de ocupantes por vivienda ocupada, el cual busca mostrar si la tasa de ocupación afecta al consumo energético. Otro indicador es el tamaño promedio de la vivienda que busca exponer si el tamaño de la superficie tiene algún impacto en el consumo de energía.

            Otros indicadores que pueden ser tomados en cuenta son el precio de la electricidad y el estatus socio-económico de la vivienda para observar como ambos factores pueden afectar el consumo energético. Sin embargo, son indicadores cuya información no siempre se encuentra disponible o no suele ser muy específica, por lo que tomarlos en cuenta para un estudio no puede ser muy productivo a nivel general ni para el ahorro de luz eléctrica.

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