Razones para mantener las instalaciones eléctricas en buen estado – ahorro de luz eléctrica

Las instalaciones eléctricas se encuentran compuestas por una serie de elementos a las cuales se les debe hacer mantenimiento por precaución y para que tenga una vida útil más larga. El ahorro de luz eléctrica se puede realizar si las instalaciones se encuentran debidamente en funcionamiento. Cualquier instalación eléctrica se compone por dispositivos destinados a conducir flujos eléctricos, pero además todos los sistemas de comunicaciones y señales asociadas a la edificación. Actualmente, no existe una construcción que no posea una instalación eléctrica. Se alimente por energías renovables o no renovables, debe haber una estructura que soporte cada conexión para hacer llegar la electricidad a distintas zonas y así procurar el ahorro de luz eléctrica.

            Una de las razones por las cuales se le debe realizar mantenimiento a las instalaciones eléctricas es para minimizar las averías imprevistas que pudieran afectar el funcionamiento normal de cualquier sitio, ya que los elementos que la conforman se encuentran interrelacionados entre sí y dispuestos a prestar el servicio para el cual fueron diseñados. Mientras se pueda proporcionar un ahorro de luz eléctrica viable, las instalaciones podrán funcionar con mayor efectividad y se podrán satisfacer las necesidades del lugar donde se encuentra la instalación. Tener un programa efectivo de mantenimiento puede facilitar la tarea de los encargados de realizar la labor y de conservar a tiempo y en buen estado cada una de las partes que la forman.

Generalidades de los sistemas eléctricos

            Un sistema eléctrico se constituye por ciertos elementos destinados a conducir un flujo de electricidad conectados a circuitos cerrados. El objetivo principal de los mismos es cubrir la demanda de energía eléctrica necesaria para garantizar el funcionamiento de forma segura de aparatos y equipos que requiera la operación de una fuente externa de energía, la cual es suplida por un sistema eléctrico propio de la edificación que se alimenta a su vez por las redes de distribución de las empresas dispuestas en la zona. El ahorro de luz eléctrica no se produce por si solo pero si la instalación se encuentra funcionando de manera óptima, se puede lograr.

            Las redes de distribución externas son mantenidas y manejadas por las propias empresas  que ofrecen el servicio, las cuales tienen la responsabilidad de brindar el mejor suministro posible para cada edificación. Por otro lado, dentro del entramado eléctrico se pueden identificar dos sistemas, el que es propio de las edificaciones y el externo el cual distribuye la electricidad. El punto de interconexión entre ambos se establece en los dispositivos de protección y medición de acometida. Ambos sistemas deben garantizar el ahorro de luz eléctrica a largo plazo, por lo que deben ser eficientes al funcionar.

            Cuando se produce el punto de interconexión se colocan los interruptores principales de corte de suministro de energía y aguas para dar origen al sistema eléctrico interior. Asimismo, se ubican los interruptores y los circuitos correspondientes al alumbrado general de la edificación, de los aires acondicionados, ventilación y otros. Siempre y cuando este proceso se realice con eficiencia se podrá proceder con el ahorro de luz eléctrica.

Manejo de los elementos del sistema eléctrico

            Generalmente un sistema eléctrico se compone por los interruptores, el tablero de distribución, las tuberías, los cables, los aparatos de alumbrado, los tomacorrientes, el sistema de puesta a tierra, las cajas de empalme y los medios de desconexión e interruptores de protección. Cada uno de estos elementos se debe manejar con mucha precaución para evitar problemas e incidentes físicos, ya que un corto circuito puede ser muy perjudicial para la instalación y para la persona encargada de realizar el mantenimiento. El ahorro de luz eléctrica también puede evitar inconvenientes dentro de la instalación.

            Con relación al manejo del control de circuitos de luz, se debe realizar mediante switches localizados en cada espacio particular. Cuando se trata de lugares abiertos como pasillos o exteriores, el control se debe realizar mediante conectores de alumbrados. Asimismo, para la sustitución de lámparas o tubos quemados, se debe proceder al cambio en función de apagado con el fin de evitar cortocircuitos en el momento de colocar el artículo nuevo. Los tableros de distribución deben estar colocados de forma segura para evitar contactos con partes activas o energizadas e identificarlos con los nombres correspondiente a cada instalación.

            Para el reemplazo de toma corrientes y el ahorro de luz eléctrica, es necesario  desconectar la corriente del circuito correspondiente, quitar la tapa exterior, sacar los tornillos que sostienen  el dispositivo de la caja, desconectarlo, revisar los cables y luego conectar estos a los terminales del nuevo dispositivo para después conectar de nuevo la corriente y verificar el voltaje de salida. Para el reemplazo de un interruptor, el procedimiento es prácticamente el mismo.

Técnicas y procedimientos para el mantenimiento de los equipos

            Conservar los equipos en buen estado puede ser muy sencillo, al igual que promover el ahorro de luz eléctrica. El sistema de alumbrado debe mantenerse a través del cambio y limpieza de las lámparas y bombillos conforme al deterioro que vayan presentando. Lo más recomendables es realizar el cambio antes de que alcancen su vida útil promedio.  Asimismo, se debe comprobar que todas las instalaciones internas de la luminaria hayan sido realizadas correctamente, si el voltaje es el indicado y si el dispositivo de control se encuentra en apagado. Los toma corrientes y los switches son dos elementos que se utilizan con mucha frecuencia dentro del sistema. Revisar su amperaje y la potencia requerida para su funcionamiento es lo más pertinente, así como también verificar el estado de la conexión de los terminales.

            La localización de las averías es importante para evitar accidentes y se presentan cuando los aparatos dejan de funcionar con eficiencia. Por lo general suelen ser fusibles quemados, interruptores disparados, indicadores de fallas en los detectores de tierra, entre otros. Los cortocircuitos no ayudan con el ahorro de luz eléctrica pero son muy sencillos de localizar. Otras de las cosas que se pueden presentar es la avería en los tableros de distribución, en los cables de potencia, entre otros. Lo que se debe tener en cuenta es un programa de mantenimiento a fin de realizar un mantenimiento preventivo que evite problemas en el sistema eléctrico.

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